miércoles 11 de noviembre de 2009

40 aniversario de Barrio Sésamo




Ayer se celebró el 40 aniversario de Barrio Sésamo.
Bien podía hablar también del aniversario de la caída del muro de Berlín...podía decir que yo estuve allí, que parece ser que es lo que se lleva esta semana...o decir donde estaba exactamente cuando ocurrió. Lo cierto es que no lo recuerdo.
Lo que sí que recuerdo son todas las tardes que disfruté en mi niñez con este programa infantil con mi bocadillo de nocilla y mi vaso de leche.
Y remarco lo de programa infantil: un programa sin una Leticia Sabater con escote y minifalda, sin contenidos semi-adultos y que se emitía a una hora adecuada.
Nuestros padres no se tenían que preocupar cuando llegábamos del colegio de que viéramos la televisión "en horario protegido". Y mucho menos que les pusiéramos nerviosos preguntando que están haciendo fulanita y menganito en esa cama en el "Gran Hermano", que por qué esa mujer loca grita e insulta al hombre porque se supone que se acuesta con tres a la vez. "Mamá, papá, ¿qué es un menage a trois?."
Era sonar la cabecera y corríamos al sofá con nuestra merienda a ver a Espinete y compañía, bajo la promesa que luego estudiaríamos hasta la hora de cenar. Y nosotros tan felices y contentos.
Y hasta engañados porque (que cosas) aparte de divertirnos, aprendíamos cosas.
Y en nuestra inocencia no nos preocupamos de cuanto pesaría Ruth (hoy en día escuchas a una niña de cuatro años que es barrigona y tiene que adelgazar),que un gran erizo rosa, desnudo y siempre contento fuera el mejor amigo de una niña, que el panadero Chema llevaba demasiados polvos blancos en el delantal, que Trikis nos incitará a la obesidad, que Coco sufriera de hiperactividad ni que Epi y Blas eran dos hombres viviendo juntos que tuvieran algo más que una amistad...


Bendita inocencia...
Todavía hoy me acuerdo de todas las canciones que todos nos sabíamos: "yo y mi llama, pues llama se llama, vamos a la clínica dental", "está lloviendo hoy, el cielo está gris, llueva fuera sí, y yo no puedo salir...pero es bueno que llueva hoy". Y por supuesto: "uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez, once, doce".
Estos días cuando he abierto google he sonreído por cada personaje que salía. Normal, porque estos muñecos de peluche habladores han dejado una buena huella en mí, como en tantos.
Y en posts como éste, te das cuenta de que te estás haciendo mayor, porque repites frases que has escuchado de tus padres y tus abuelos: "cuando era pequeño, nuestra infancia era mejor".
Es lo que pienso al ver a estos niños de ahora con tanta prisa por crecer y parecerse a los mayores (que ganas), que prefieren el ordenador y los videojuegos a jugar al aire libre. Claro que antes tampoco tenías a unos padres tan ocupados ni el miedo a que te estuviera siguiendo un pederasta en el parque que no tienes precisamente al lado de casa.

No me queda más que felicitar a los que hicieron y hacen posible que "El Barrio Sésamo" siga existiendo por todas las risas y sonrisas que me han arrancado, con todo lo que aprendí y por alargar mi infancia.

Sólo tengo una queja en estos cuarenta años: nunca perdonaré que cambiaran la voz a Epi. Será que dejó de fumar...

martes 29 de septiembre de 2009

Si me dedicara a escribir

Si me dedicara a escribir...¿cuántas veces habré escuchado esa frase?.
Llamadlo orgullo, impotencia...como queráis. Pero colocarse el cartel de escritor/a cada vez se hace más a menudo.
No todos valemos para escribir. Me refiero al oficio de escribir, naturalmente. No por saber juntar la m con la a, puedes llevar a buen fin una historia.
Estoy cansada de escuchar: "¿tú escribes?. Yo también. Bueno, no exactamente, porque no tengo tiempo, pero si me dedicara a escribir, si me pusiera a ello..."
Si te pusieras a ello, amigo o amiga, te darías cuenta de que no es tan fácil. A no ser que pienses que porque sabes contar un sueño que has tenido, lo que te ha ocurrido durante el día o desahogar tus males de amores y fantasías personales en una hoja de papel o una pantalla de ordenador seas escritor o escritora, capaz de desarrollar un relato o una novela.
Escribir es algo más: es ser capaz de crear un mundo nuevo a tu alrededor, con personajes que resulten creíbles, con vidas que parezcan verdaderas y sentimientos que crean reales. Y que todo sea lo suficientemente atrayente para el lector como para el autor.

¿Acaso alguien va donde un arquitecto, un médico, un fontanero o un cocinero a decirle algo parecido?. Bueno, yo no he estudiado arquitectura, pero si me dedicara a diseñar edificios...
Quizás ese es el problema. No hay ninguna universidad ni instituto que imparta una carrera o una formación profesional sobre el oficio de escritor. Y aún si existiera, hay facultades que no se podrían aprender. Se tienen o no se tienen: vocación, imaginación, constancia, disciplina, sensibilidad y un largo etcétera.

Con este post no estoy generalizando, metiendo en el mismo saco a todos. Conozco gente que no se da la mínima importancia y son muy buenos a la hora de rellenar páginas o pantallas en blanco. Existen varios blogs que tienen más arte en sus líneas que novelas supuestamente exitosas (ejemplo claro, La Clave Gaudí).
Los que me sacan de mis casillas son los que presumen de las grandes obras de la literatura que se ha perdido la humanidad por no poder "dedicarse a escribir".

Nota para los que creen que hablar sobre sí mismos es arte. Si sólo sabes plasmar lo que sientes en tu día a día, lo que sueñas, lo que te ha pasado porque te has enamorado de Fulanito y él ha pensado que prefiere estar con Menganita...tiene otro nombre: diario. Le enseñas, bien, otros le leen, bien, incluso es entretenida la lectura,bien...pero sigue siendo un diario. Un diario público.

Eso me lleva a otro grupo que no soporto. Los que afirman que escriben, incluso muy bien...sólo que sus escritos son tan íntimos que no se los muestran a nadie, porque les parece que es un complejo de protagonismo, de egocentrismo y de querer llamar la atención. Por esa misma razón, yo no invito a nadie a cenar a mi casa, porque verían los grandes óleos que he pintado en el techo y en las paredes...que ni la Capilla Sixtina, oiga. No te...

Con todo, prefiero cualquiera de estos grupos que al grupo quizás más aterrador: los que no sólo se autodenominan escritores y piensan que escribir es sencillo (ponerte y ya está), sino que llegan a tal "autoconvencimiento" que llega el terrible momento que ponen delante de ti lo que se supone es su gran legado...alguien tendría que explicarles que la tortura es ilegal en este país, aparte de nada satisfactoria.

Para concluir, aviso: antes de "dedicarse a escribir" hay que leer mucho (quizás el mejor aprendizaje), intentar aprender de escritores (de los de verdad) y tener un nivel de redacción y ortografía aceptable, que no haga que tu profesor de lengua de primaria sienta que todo su trabajo fue en vano. Y muy importante: ser lo suficientemente humilde y tener la suficiente auto crítica para tirar muchas hojas a la papelera. Pero este tema lo dejaré para un futuro post...